¿Qué Ver en Granada Centro?
Explora los Tesoros Ineludibles de Granada ¿Te gustaría descubrir los lugares que no debes perderte en el corazón de Granada?
Iniciaremos nuestro recorrido por los monumentos más destacados en el centro de la ciudad, verdaderas joyas que no puedes pasar por alto.
La Catedral
El monumento más emblemático de Granada centro es “la Catedral” . Se trata del mayor exponente de la cristiandad de la ciudad. Fue ideado por los Reyes Católicos aunque el proyecto no se construyó hasta el reinado de Carlos V.
Su construcción duró 180 años. Debido al dilatado período de su edificación puede apreciarse en la misma una extraordinaria fusión de estilos arquitectónicos. Entre ellos distinguimos el gótico, barroco, neoclásico y renacentista siendo este último el preponderante.
Intervinieron en su construcción grandes maestros como Enrique de Egas, Diego de Siloé, Juan de Maeda y Alonso Cano.
La Catedral debía albergar, en realidad, según el proyecto de Siloé, dos torres gemelas con una altura de ochenta metros y cuatro cuerpos cada una. Se cuenta, sin embargo, con una torre de cincuenta metros y tres cuerpos debido a la aparición de inesperadas grietas en el cuarto cuerpo. Fue necesario parar las obras y proceder a su desmontaje siendo preciso el refuerzo de su cimentación.
En resumen, la Catedral de Granada no solo se erige como un símbolo imponente de la cristiandad en el centro de la ciudad, sino también como un testimonio vivo de la maestría arquitectónica y la perseverancia a lo largo de los siglos. Su construcción, marcada por la fusión de estilos y la superación de desafíos inesperados, la convierte en un monumento único que captura la riqueza histórica y cultural de Granada. Un lugar donde la fe, el arte y la dedicación convergen para ofrecer a los visitantes una experiencia fascinante y enriquecedora.
La Capilla Real
Tras visitar la Catedral debes acercarte a “la Capilla Real” . Yacen aquí los cuerpos de los Reyes Católicos Isabel y Fernando. También los de su hija Juana, su esposo Felipe y su nieto Miguel. Este hecho deviene una muestra conmovedora del amor y la importancia que tuvo para los Reyes Católicos la ciudad de Granada.
La primera fase de construcción de la Capilla Real, de estilo gótico, fue dirigida por el rey Fernando entre 1505 y 1517.
Tras su fallecimiento, su nieto Carlos I de España y V de Alemania asumió el liderazgo de la construcción. La conclusión de las obras y la transformación del edificio a un estilo renacentista se llevaron a cabo durante su reinado.
Es interesante notar que la Capilla Real no estaba completada cuando los monarcas fallecieron, lo que llevó a que sus cuerpos descansaran temporalmente en el Parador de San Francisco hasta su traslado definitivo a la Capilla Real en 1521.
Un viaje a este lugar no solo revela la grandiosidad arquitectónica, sino también la intrincada conexión histórica que une a estos prominentes personajes con la ciudad de Granada.
Palacio de la Madraza
Junto a la Capilla Real se encuentra el “Palacio de la Madraza” . Esta edificación era una antigua escuela coránica. Fue construida por Yusuf I . De la construcción original solo se conserva en Mihrab. Todo lo demás fue reconstruido en el siglo XVIII. Este edificio fue utilizado como Ayuntamiento hasta el año 1851 cuando se trasladó a su emplazamiento actual.
Iglesia del Sagrario
Siguiendo tu travesía calle abajo, te encontrarás con la «Iglesia del Sagrario». Esta impresionante edificación completa el perfil este de la Catedral y tiene sus raíces en la antigua mezquita mayor de la ciudad musulmana. La demolición de la mezquita tuvo lugar en 1704, y apenas un año después se iniciaron las labores para la nueva construcción.
No obstante, debido a limitaciones financieras, las obras se vieron interrumpidas por un tiempo, siendo retomadas con fuerza en 1717. La Iglesia del Sagrario finalmente abrió sus puertas al culto el 29 de septiembre de 1759.
Este recorrido por la historia arquitectónica de Granada revela la perseverancia y dedicación que han dado forma a estos lugares emblemáticos a lo largo de los siglos.
La Alcaicería
Tu próximo destino es el encantador mercado artesanal «La Alcaicería», un antiguo mercado de seda musulmán que albergaba más de doscientas tiendas dedicadas a la venta de seda y otras mercancías. Este vibrante bazar se extendía desde la Plaza Bib Rambla hasta la Plaza Nueva, ocupando una vasta superficie.
En sus días de esplendor, La Alcaicería contaba con diez puertas de acceso, custodiadas por guardias y perros. La historia de su nombre tiene raíces intrigantes que se remontan al emperador Justiniano, quien concedió a los árabes el derecho exclusivo de la venta de seda. Entre los musulmanes, el emperador era conocido como «qaysar», una palabra que evolucionó con el tiempo hasta la forma actualmente conocida como Al-Qaysar o Alcaicería.
Este mercado artesanal, impregnado de historia y tradición, te invita a sumergirte en una experiencia única donde cada rincón cuenta la fascinante historia de la seda y las transacciones comerciales de antaño.
El Corral del Carbón
Sigue tu apacible paseo hasta “El Corral del Carbón”, construido por Yusuf I en el año 1336. Este sitio fue conocido como Alhóndiga Gidida o nueva. Tuvo una doble función. Fue al unísono almacén de mercancía y fonda: lugar de hospedaje para mercaderes.
El acceso a este monumento se realiza traspasando una única puerta de arco de herradura. Sobre ella puede leerse la sura 112 del corán que reza:
Dios es único
Dios es eterno
No engendró ni fue engendrado
Ni tiene compañero alguno
El edificio en su totalidad estaba exento de ventanas al exterior evitando así el robo continuo de mercancías. A su cargo se encontraba el alondiguero quien vivía en las habitaciones situadas sobre la puerta. Controlaba así la entrada y salida de mercancías.
La única puerta del edificio se cerraba herméticamente a la puesta de sol privando a los mercaderes de salir hasta el amanecer. Antes del alba se les avisaba para que pudieran reunir sus propiedades y animales. Solo después eran abiertas las puertas. Se evitaba así que alguno pudiese llevarse algo que no fuera suyo.
La Calderería
Ahora, tu siguiente destino es «La Calderería». Al avanzar por estas calles, te sumergirás en un festín de colores y aromas que emanan de bazares, comercios y teterías, transportándote a la esencia de los mercados árabes más tradicionales y exuberantes. Este animado rincón te invita a explorar la riqueza de la cultura local, donde cada callejuela cuenta una historia de tradición y autenticidad. Déjate llevar por la magia de «La Calderería» mientras absorbes la atmósfera vibrante que define la esencia de Granada.
Continuando con los lugares imprescindibles que debes conocer en el centro de Granada, anota en tu lista lo siguiente:
El Cuarto Real de Santo Domingo
El Cuarto Real de Santo Domingo, declarado Bien de Interés Cultural, es un monumento de gran valor histórico-artístico en el corazón de Granada. Construido durante el reinado de Muhammad II, destaca como el antecedente directo de las soluciones arquitectónicas de la Alhambra. Aunque solo se conserva el torreón original con su qubba, este espacio fue parte de una residencia real nazarí con jardines y pórticos. Tras la conquista de Granada, pasó a manos de los Reyes Católicos y luego a los monjes dominicos, quienes transformaron la qubba en la primera iglesia de su convento. Actualmente rehabilitado, el Cuarto Real de Santo Domingo alberga una Sala de Exposiciones y Usos Múltiples, ofreciendo un espacio cultural dinámico que fusiona la historia y la modernidad.
La Casa de los Tiros
La Casa de los Tiros, una antigua fortaleza del siglo XVI ubicada en el barrio del Realejo, destaca por su apariencia de fortificación y su nombre, derivado de los mosquetes que adornan las almenas. Originalmente adquirida por la familia noble Granada-Venegas, su fachada exhibe el escudo familiar y cinco estatuas notables: Hércules, Teseo, Jasón, Héctor y Mercurio.
Desde 1921, la Casa de los Tiros ha sido propiedad del Estado y se transformó en un museo dedicado a la historia granadina. Las doce salas albergan una rica colección que abarca desde el siglo XVI hasta la actualidad, incluyendo dibujos, grabados, periódicos y fotografías. La escalera principal exhibe retratos reales destacados, mientras que una sala presenta barros del siglo XIX, cerámica de influencia nazarí y tapices de prominentes familias burguesas de Granada.
El punto culminante del museo es el salón conocido como la Cuadra Dorada, donde un techo de madera adornado retrata héroes españoles, bustos de reyes e inscripciones que narran sus hazañas. La Casa de los Tiros se erige como un tesoro histórico que ofrece una ventana fascinante a la rica historia de Granada.
El Lavadero Público de Granada
El Lavadero Público, ubicado en la placeta Puerta del Sol, sirvió a los vecinos de las casas adyacentes hasta el siglo XIX y es el único lavadero conservado en toda la ciudad. Destaca por su estructura rectangular con un diseño adintelado, sostenido por seis columnas de piedra de Sierra Elvira. Este singular lavadero fue construido con materiales provenientes de la iglesia de Santa Escolástica, del siglo XVII, aunque esta fue demolida en 1842. Un vestigio histórico que perdura como testimonio del uso comunitario en la vida cotidiana de Granada.
El Carmen de los Mártires
El Carmen de los Mártires, un oasis histórico a escasos metros de la Alhambra en Granada, es un cautivador jardín urbano con una rica historia. Esta casona del siglo XIX, rodeada de jardines botánicos, estatuas y un lago, fue testigo de diversas funciones a lo largo de los siglos, desde campo de justas en el siglo XI hasta ermita, convento y palacio. Llamado «Campo de los Cautivos» en la época de la Alhambra, las grandes mazmorras llegaron a albergar hasta 7000 prisioneros.
Con el tiempo, el lugar se convirtió en el Carmen de los Mártires en memoria de los mártires cristianos que perecieron. En el siglo XIX, se construyó la actual casa de veraneo, rodeada por exquisitos jardines diseñados por Hubert Meermans. Después de años de abandono, la propiedad ha sido restaurada y se ha convertido en un espacio público municipal. Con acceso gratuito, el Carmen de los Mártires ofrece una experiencia única, ideal para pasear, relajarse y disfrutar de eventos diversos. Sumérgete en este oasis histórico y descubre la Granada menos conocida.
La Fundación Rodríguez Acosta
El Carmen Blanco, o Fundación Rodríguez-Acosta, se erige como una joya única en Granada, fusionando arte, arquitectura y cultura. Concebido como un compendio de estilos modernos para su tiempo, este monumento fue meticulosamente diseñado por renombrados arquitectos como Modesto Cendoya y Teodoro Anasagasti, con aportes escultóricos de Pablo Loyzaga. En 1982, se le otorgó el prestigioso título de Monumento Nacional.
Ubicado en las cercanías de la famosa Alhambra, el Carmen Blanco destaca por su singular disposición en varios niveles, adaptándose al impresionante desnivel del terreno. Explorar este espacio revela no solo el edificio principal que alberga la biblioteca y el estudio del pintor José María Rodríguez-Acosta, sino también sorprendentes jardines, patios y miradores.
José María Rodríguez-Acosta, pintor granadino perteneciente a una familia influyente en la historia de Granada y España, legó un patrimonio artístico y cultural excepcional. Su vida (1878-1941) estuvo dedicada a su obra, gracias a la prosperidad familiar. Más allá de su renombre por obras modernistas, entre 1916 y 1930, dejó de pintar para dar vida al Carmen, un lugar donde convergen su creatividad y objetos de todo el mundo, otorgando al conjunto un carácter original y exótico.
La Fundación Rodríguez-Acosta, establecida en 1941, no solo resguarda una valiosa colección de obras de arte histórico y objetos arqueológicos, sino que también se destaca por su compromiso con la investigación científica y la promoción cultural. El legado de Rodríguez-Acosta se ve enriquecido por el patrimonio de la familia y las donaciones, conformando un espacio museístico que cautiva a quienes lo exploran.
Con esta lista de lugares imprescindibles de Granada esperamos que puedas disfrutar de la riqueza monumental, cultural e histórica que tiene esta bella ciudad.